Hoy has compartido los conciertos que habrá en tu localidad de los días 21 a 25. Seguro que, entre ellos, hay algo que te gusta o hay algo a lo que quieres ir con alguien. Espero que los disfrutes y te lo pases muy bien con esa persona o personas con las que vayas, que así sea.
Tú eres libre para disfrutar, eres libre para vivir, eres libre para sentir y para decidir; yo, no. Yo no fui a buscarte la primera vez; ni tan siquiera me gustabas, sólo quería interesarme por ti, porque así me lo pidieron. No tenía ni idea de que iba a conocer a la persona más hermosa de mi vida. Y la segunda vez, yo no te busqué, yo no me atrevía a acercarme a ti; y cuando, decidí dejar de escribirte definitivamente, por puro agotamiento, a los nueve días, me escribiste tú. Perdí mi libertad para siempre; mi amor siempre estará contigo, aunque tú no quieras saber de mí.
No te he escrito este 6 de junio, a pesar de todo lo que supuso en mi vida; no te he escrito el 9 de junio, a pesar de sentirme como nunca en mi vida, aunque realmente no pasara nada, pero vivía contigo. Sí me preparo para, salvo catástrofe inmensa, escribirte el 19, esa hermosa noche, tan única en mi vida. Y espero escribir de aquellos días 6 y 9 antes de que llegue este 19. Merece la pena hacerla, el tiempo y el esfuerzo.
Cuánto desearía que me creyeras: que no te impongo nada, que no te exijo nada, que no te pido casi nada, salvo que me digas que volverás a mi vida, cada vez que te apartes de mí, aunque tardes meses en hacerlo, aunque sea sólo por charlar contigo, por estar a tu lado. Pero la vida es así.
Bendita seas siempre, María Tengoku, que Dios te guarde y cuide siempre.
