martes, 27 de agosto de 2024

Recuerdo aquellos 27 del mes...

Recuerdo aquellos 27 del mes en los que tenía ilusión, en los que tenía esperanza... Ya quedan muy atrás, ya los 27 son sólo un día más del mes, sin más.

Recuerdo aquel primer 27 de abril, recuerdo verme mirando desde fuera hacia el interior del templo, recuerdo mirarme la mano derecha, recuerdo preguntarme qué me había pasado para que una parte de mi cuerpo hubiera actuado sin una orden pensada previamente por mi cerebro, sino de forma espontánea, completa y totalmente impulsiva. Recuerdo darme cuenta, a los pocos instantes, que me había enamorado de ti, María.

Recuerdos, ya sólo queda eso, además de un corazón destrozado e inhábil para enamorarse más, agotado y hastiado, y que a pesar de todo eso, sólo se acuerda de ti, María.

Que Dios os guarde a todos los tuyos y a ti, y sobre todo, que tú estés bien, María, que lo pases muy bien y que te vaya muy bien, bendita seas siempre.

sábado, 24 de agosto de 2024

Como si siguiera siendo 8 de agosto...

Como si siguiera siendo ocho de agosto, sigo pensando en ti, acordándome de aquel 8 de agosto de 2008.

Mientras otros se emocionan pensando en mujeres en biquini, paseando por la playa, yo tengo ese recuerdo de verte venir (aunque por una acera), hacia mí, con aquel fondo de arena y mar, pero con una camiseta negra, unos pantalones grises medio rotos... Y unas botas negras. Lo más antiplayero que se puede imaginar, pero eras tú y venías subiendo aquella curva en cuesta hacia mí, para encontrarte conmigo.

Unos momentos que aún me emocionan al pensar en ellos. Sólo volví a pasar una vez por esa curva y hace tres años, estuve muy cerca, contigo, con esa hermosa realidad soñada que eres. Pero ya está, me sigo quedando con esa bonita emoción de verte acercarte a mí. Bendita seas siempre, María, ojalá que te vaya muy bien. 

jueves, 8 de agosto de 2024

8 de agosto

8 de agosto de hace 16 años, qué hermoso día, en el que te vi venir lentamente hacia mí. En un día de playa, tu aspecto era lo menos playero que se puede pensar en todo aquel bello paisaje que te rodeaba. Pero es que eres tú y tú eres así, María.

Para el resto del mundo son tonterías, pero para mí son tantos momentos únicos y hermosos... Me encantó que te pusieras carabina, por la noche, para protegerte de mí... (o quizá, y creo que lo pienso por primera vez en 16 años, era para protegerme a mí de ti, jejejejejeje, bueno, no lo creo, jajajaja). Me encantó, nunca me han puesto carabina, nunca antes ni después, he tenido la ocasión de vivir algo así.

Y aquello fue un ocho de agosto de 2008. Siempre contigo esa hermosa magia que te acompaña y te envuelve. Creo que por esto último me has dejado el inmenso vacío que me has dejado, porque sin que pasara algo, han sido tantos momentos bellísimos, inigualables, insuperables, en cada instante contigo.

Y volví a estar en tu segunda tierra, en ese segundo extraño tiempo contigo. Volví a pasear contigo por los mismos lugares, aunque de día, en un día radiante. Hace ya tres años de eso, de estar contigo a solas, con el mundo desaparecido a puerta cerrada, pero ya no necesitabas carabina, ya te fiabas de mí y sabías que nunca te forzaría a nada que tú no quisieras o me pidieras. Para mí seguía existiendo esa magia, esa magia que incluso ha llegado a este año 2024, pero tú ya no eras la misma conmigo, ya no me querías para algo en tu vida.

Que Dios te bendiga y guarde y cuide siempre, María, muy benditas sean tu vida y tu alma. 

Dios te bendiga

A pesar de mi confianza en Dios, a pesar de mis oraciones, de mis esfuerzos, no pudo ser. Allí estabas tú. Y ya estaba avisado de que estuvi...