Te echo mucho de menos, aunque sea por tener que verte desde lejos, y con doscientas personas en medio, pero al menos, sé que eres tú y sé algo de ti. Ahora, en el verano, me tengo que conformar con el mundo virtual. Por eso, me alegro de que des esas señales de vida, de que tengas ganas de compartir algo bueno con tu entorno y con el resto del mundo, incluido yo, ya que no me tienes bloqueado.
Que Dios os guarde y cuide a todos los tuyos y a ti, María Tengoku, mis mejores deseos para con tu nueva semana, para los días que quedan de agosto, bendita seas siempre.
