Espero que tus perfectos ojos y tú gocéis mucho de esta noche de sábado, que lo pases muy bien, que estés muy a gusto y feliz con quien estés, y si hay alguien que te resulte especial y tú seas especial para esa persona, infinitamente mejor.
Feliz noche de sábado tengas, María Tengoku, y un fabuloso domingo después. Bendita seas siempre. El domingo pasado no pude tratar de ir a verte por la enfermedad; mañana sí que intentaré verte, aunque no lo consiga.
