viernes, 22 de diciembre de 2023

Gracias...

Un año después, cuando quedan menos de 48 horas del aniversario de aquella última vez que me pediste que te acompañara, comprendo que, por última vez (aunque luego nos veríamos dos más), me quisiste hacer el regalo de ser tú misma conmigo. Frente a esa parte introvertida, negativa, infeliz, pesimista, destructiva, que tienes, aquella nochebuena, mostraste tu forma encantadora de ser, alegre, divertida, simpática, extrovertida, atractiva y atrayente, poderosa, enérgica, con carácter... Feliz.

Por una última vez, como despedida, fuiste así conmigo, como te recuerdo de aquellos años 2007 y 2008. Quisiste hacerme ese último regalo, cuando está claro que, en tu mente, ya sabías que me quedaba poco tiempo para poder estar a tu lado. Fue bonito, fue muy bonito, fue único, en un día como la nochebuena, la única nochebuena de mi vida con el ser amado. Fue bonito.

Gracias, María, que Dios os guarde y cuide a todos los tuyos y a ti, bendita seas siempre, aunque no quieras saber de mí.

Dios te bendiga

A pesar de mi confianza en Dios, a pesar de mis oraciones, de mis esfuerzos, no pudo ser. Allí estabas tú. Y ya estaba avisado de que estuvi...