jueves, 14 de septiembre de 2023

Aquella última hora...

Hoy hace un año de aquella última vez en que pasaste una hora (o algo más, conmigo). En verdad que ya estabas distinta, desde principios de septiembre, como más distante, más fría, más indiferente, más reacia hacia mí. Pienso que, lo que sea que te hizo cambiar de postura hacia mí, pasó en verano, aunque quedó claro que la determinación definitiva la tomaste en Navidad.

Yo, sin embargo, estaba tan contento de poder estar cerca de ti, de estarte acompañando, de poder verte y sentirte tan cerca mientras nos tomábamos aquella granizada, que no me daba cuenta de la realidad.

Nunca te he traído suerte, nunca te he aportado algo verdaderamente importante, nunca te he sido verdaderamente útil en la vida; soy tan poca cosa... Te echo de menos, te echo tantísimo de menos.

Que Dios os guarde y cuide a todos los tuyos y a ti, María Tengoku, bendita seas siempre.

Dios te bendiga

A pesar de mi confianza en Dios, a pesar de mis oraciones, de mis esfuerzos, no pudo ser. Allí estabas tú. Y ya estaba avisado de que estuvi...