En este día de tu santo, apenas he compartido la entrada anterior, me llega una notificación al móvil de que has publicado una foto en tu historia de Telegram... La he visto, pero no he marcado "me encanta", por no agobiarte, no quiero parecer que estoy tan encima de ti, aunque ya me gustaría, claro...
Aún, y a pesar de todo, me sigue llegando tu magia... Aunque sé que ya es para nada.
