Hoy es otro domingo 27, aunque no sea de abril, pero sí de octubre. Hoy es otro domingo en el que recuerdo mi movimiento involuntario, instintivo, fuera de mi permanente autocontrol. Hoy recuerdo a la única persona en toda mi vida por la que he hecho algo así, sólo porque estuviera un segundo más conmigo, aunque fuera con la excusa de que me diera un beso al despedirse. Y fue un 27 de abril de hace 16 años, y es como si hubiera sido este mismo mediodía, por la claridad con que lo recuerdo.
Dios te bendiga y guarde siempre, María Tengoku.