Hacía algunos meses que no pasaba y, aunque no te he buscado mucho por la principal red social desde la que te veo desde hace tantos años, hoy ha vuelto a pasar e incluso los algoritmos te han puesto como la primera. La semana pasada, busqué un par de veces entre las sugerencias de amistades y ni siquiera aparecías... Hoy, hace unos instantes, la primera.
Los algoritmos de búsqueda me vuelven a dar esa inmensa alegría que, muy de vez en cuando, me dan: la de poder verte sin tener que buscarte. Yo sí te busco a ti, pero no creo que tú me busques a mí, pero aun así, sigues apareciendo. Y eso me encanta.
No sabía que iba a escribirte en esta medianoche del 3 al 4 de julio, y mira por dónde, me he llevado esta pequeña hermosa alegría. Que Dios os guarde y cuide a todos los tuyos y a ti. Bendita seas siempre, María Tengoku.
