sábado, 5 de agosto de 2023

La alegría de verte, aunque sea virtualmente...


Hoy me has dado una gran alegría, la de verte, aunque sea virtualmente. Compartiste una foto de anoche, en las fiestas locales, muy bien acompañada. Al menos, sé que estás bien y en buenas manos.

Curiosamente, se cumplen casi quince años (en realidad, sería el día 8 de agosto), de una foto que os hice a las dos mismas personas que salís en esta de noche, también en un lugar cercano adonde yo os la hice.

Eso sí, cambia que tú estás más guapa aún que entonces; no es un halago, es la verdad. Llevo tantos años con esta ansia, esta necesidad por verte, que no miento, soy sincero: estás aún más guapa que antes.

Pero, sobre todo, me alegra verte; y si compartes una foto de ti, medio sonriendo, es que estás bien, porque cuando estás triste o decaída, se nota por completo.

Te he escrito; ya sé que no recibiré respuesta, pero te he escrito para darte las gracias por no bloquearme, y permitirme seguirte viendo, aunque sea virtualmente, porque hasta esto, tan poco como es, si es por ti, merece la pena.

Que tengas muy feliz día del Señor, que Dios guarde y cuide a todos los tuyos y a ti, María Tengoku, bendita seas siempre.

Dios te bendiga

A pesar de mi confianza en Dios, a pesar de mis oraciones, de mis esfuerzos, no pudo ser. Allí estabas tú. Y ya estaba avisado de que estuvi...