lunes, 23 de septiembre de 2024

Me parece increíble...

Me parece increíble que mi corazón aún lata por ti. Son 16 años y, desde hace año y medio, la indiferencia y el desprecio más absoluto hacia mi persona. Y sin embargo, aunque, eso sí, no con la fuerza de antes, aún siento esa emoción. La única en estos últimos 16 años, la única, no ha habido más, ni creo que ya pueda haberla. Ya me he hecho viejo; lo que no logré antes, no lo voy a lograr ahora.

Cuánto me acuerdo de aquel deseo mío de poder tener 100 años para conquistarte... Y en menos de dos, te perdí para siempre.

Que te vaya muy bien, María Tengoku, que todo te salga muy bien y seas muy feliz, bendita seas siempre. 

domingo, 22 de septiembre de 2024

Hoy me preguntaba...

Hoy me preguntaba si ya por fin la lógica, el sentido común, lo sensato, lo razonable, lo humano se habría impuesto a lo incoherente, lo insensato, lo ilógico, el sinsentido, lo irrazonable... Pero a pesar de que ya han pasado 12 años, está claro que sigues siendo tú: incoherente, ilógica, incomprensible, ininteligible... María Tengoku. Tienes ya itantos años y aún sigues siendo pura confusión, seguramente, incluso para ti misma.

Verte en el templo ha sido todo un mazazo. Mi corazón se ha acelerado, pero mi cerebro manda; nos vamos, nos apartamos rápido, porque sé que me odias, que me desprecias, que me rechazas, que no sientes nada por mí, que te soy indiferente, que no sientes nada, que todo es negativo hacia mí. Ya sé que soy tu pasado, pero tengo un problema que sigo sin poder solucionar: siempre me he enamorado yo, siempre he sido yo quien ha puesto unos sentimientos en una persona que no sentía nada por mí; en tu caso, fuiste tú la que me enamoraste a mí, la única en toda mi vida que lo ha hecho, aunque fuese sólo un capricho para ti. Me siguen quedando unas inmensas lagunas de sentimientos y emociones que no se han podido secar, que no he podido volcar contigo, que eras para quien estaban destinadas. Y por supuesto, por otro lado, no lo niego, igual que ninguna otra se interesó antes por mí, tampoco lo ha hecho ninguna más después. Sólo estás tú, siempre tú.

No te veía desde el 25 de mayo, en aquel momento en que tu magia pareciese estarme esperando en un día horrible, terrible, infernal para mí. Sé que no lo hiciste queriendo, pero tu magia aún parece estarme esperando. Sé que no es verdad que tu magia aún me busque, pero, por mi parte, yo sí te sigo queriendo, aunque tú a mí no.

Ojalá que estés muy bien, ojalá que te vaya estupendamente bien, ojalá que seas muy feliz. Que Dios te bendiga siempre, María Tengoku.

martes, 17 de septiembre de 2024

No sabía que podía...

No sabía que podía visitar tu perfil en Facebook, sin necesitar de hacer clic sobre él; en las búsquedas, al poner tu nombre, junto a esto, salen aquellas búsquedas que, por un motivo u otro tenemos en común, y puedo verlas desde ahí. Ver sobre lo que te puse "me gusta", recordar las cosas simpáticas, interesantes, serias o tristes que compartiste y que yo valoré. Fue un rato bonito, sin tener que estar en tu perfil y en las actualizaciones que haya, posteriores a lo que viví. Es curioso que leyera una incluso que estaba para amigos de amigos, pero en teoría, no tenemos nadie en común, persona que para ti fue muy importante en tu vida.
Que Dios te bendiga siempre, María, que os guarde y cuide a los tuyos y a ti.

jueves, 12 de septiembre de 2024

Hoy te felicito, porque no te puedo felicitar...

Hoy te felicito, porque no te puedo felicitar, María. Hoy te felicito, porque bendito sea tu Dulce Nombre. Hoy te felicito, porque quiero desearte todo lo mejor para tu vida, a través de tu bellísimo nombre. Hoy te felicito, porque espero, confío y deseo que estés bien, que te vaya bien en todo en la vida. Hoy te felicito, porque deseo que tu futuro sea muy bueno, positivo, agradable, provechoso, memorable. Hoy te felicito, porque quiero que Dios te bendiga, hoy y siempre, y que tú sigas siendo una inmensa bendición para todos los tuyos. Hoy, desde la distancia, desde mi infinita distancia, quiero que estés bien y que todo te vaya estupendamente. Muchas felicidades, María, muchas felicidades siempre desde mi corazón. 

martes, 27 de agosto de 2024

Recuerdo aquellos 27 del mes...

Recuerdo aquellos 27 del mes en los que tenía ilusión, en los que tenía esperanza... Ya quedan muy atrás, ya los 27 son sólo un día más del mes, sin más.

Recuerdo aquel primer 27 de abril, recuerdo verme mirando desde fuera hacia el interior del templo, recuerdo mirarme la mano derecha, recuerdo preguntarme qué me había pasado para que una parte de mi cuerpo hubiera actuado sin una orden pensada previamente por mi cerebro, sino de forma espontánea, completa y totalmente impulsiva. Recuerdo darme cuenta, a los pocos instantes, que me había enamorado de ti, María.

Recuerdos, ya sólo queda eso, además de un corazón destrozado e inhábil para enamorarse más, agotado y hastiado, y que a pesar de todo eso, sólo se acuerda de ti, María.

Que Dios os guarde a todos los tuyos y a ti, y sobre todo, que tú estés bien, María, que lo pases muy bien y que te vaya muy bien, bendita seas siempre.

sábado, 24 de agosto de 2024

Como si siguiera siendo 8 de agosto...

Como si siguiera siendo ocho de agosto, sigo pensando en ti, acordándome de aquel 8 de agosto de 2008.

Mientras otros se emocionan pensando en mujeres en biquini, paseando por la playa, yo tengo ese recuerdo de verte venir (aunque por una acera), hacia mí, con aquel fondo de arena y mar, pero con una camiseta negra, unos pantalones grises medio rotos... Y unas botas negras. Lo más antiplayero que se puede imaginar, pero eras tú y venías subiendo aquella curva en cuesta hacia mí, para encontrarte conmigo.

Unos momentos que aún me emocionan al pensar en ellos. Sólo volví a pasar una vez por esa curva y hace tres años, estuve muy cerca, contigo, con esa hermosa realidad soñada que eres. Pero ya está, me sigo quedando con esa bonita emoción de verte acercarte a mí. Bendita seas siempre, María, ojalá que te vaya muy bien. 

jueves, 8 de agosto de 2024

8 de agosto

8 de agosto de hace 16 años, qué hermoso día, en el que te vi venir lentamente hacia mí. En un día de playa, tu aspecto era lo menos playero que se puede pensar en todo aquel bello paisaje que te rodeaba. Pero es que eres tú y tú eres así, María.

Para el resto del mundo son tonterías, pero para mí son tantos momentos únicos y hermosos... Me encantó que te pusieras carabina, por la noche, para protegerte de mí... (o quizá, y creo que lo pienso por primera vez en 16 años, era para protegerme a mí de ti, jejejejejeje, bueno, no lo creo, jajajaja). Me encantó, nunca me han puesto carabina, nunca antes ni después, he tenido la ocasión de vivir algo así.

Y aquello fue un ocho de agosto de 2008. Siempre contigo esa hermosa magia que te acompaña y te envuelve. Creo que por esto último me has dejado el inmenso vacío que me has dejado, porque sin que pasara algo, han sido tantos momentos bellísimos, inigualables, insuperables, en cada instante contigo.

Y volví a estar en tu segunda tierra, en ese segundo extraño tiempo contigo. Volví a pasear contigo por los mismos lugares, aunque de día, en un día radiante. Hace ya tres años de eso, de estar contigo a solas, con el mundo desaparecido a puerta cerrada, pero ya no necesitabas carabina, ya te fiabas de mí y sabías que nunca te forzaría a nada que tú no quisieras o me pidieras. Para mí seguía existiendo esa magia, esa magia que incluso ha llegado a este año 2024, pero tú ya no eras la misma conmigo, ya no me querías para algo en tu vida.

Que Dios te bendiga y guarde y cuide siempre, María, muy benditas sean tu vida y tu alma. 

Dios te bendiga

A pesar de mi confianza en Dios, a pesar de mis oraciones, de mis esfuerzos, no pudo ser. Allí estabas tú. Y ya estaba avisado de que estuvi...